Brothers and Sisters in Christ,
Peace and wellbeing to you and your families. We are all witnessing the
tragic armed conflict in Ukraine. The fear, violence and loss of life that
comes with war surely does not please our God, who hold precious every
human life. View PDF: Bilingual
I invite you to join me in prayer for the people of Ukraine, who now face a
grave threat to their safety and their freedom from Russian invaders. We
may be tempted to think that it is a world away, that it does not concern us.
But as the Rev. Martin Luther King, Jr. once taught us, a violation of human
dignity in one place becomes a threat to it in every place. Our Ukrainian
brothers and sisters join us as part of the Body of Christ, so we take up
their wounds and suffering in solidarity with them in this moment of
darkness. Let us also pray for all those in power, that they may experience
a conversion that leads them to honor the dignity of every life and to depart
from acts of war and violence in their decision making.
The Holy Father has called upon us to fast and pray for peace in the
Ukraine as we begin our Lenten journey on Ash Wednesday, March 2nd.
The impact of the war in Ukraine already has created great needs for those
suffering in this conflict. In the days to come look for opportunities in your
parish to contribute to the relief efforts already underway in Ukraine.
Thank you for your prayers and for your compassion in this time of peril in
our world. May the merciful and loving spirit of Our Lord Jesus Christ light
the way to a path of peace.
In Christ’s Love,
Bishop Alberto Rojas
Hermanos y Hermanas en Cristo,
Paz y bienestar a ustedes y sus familias. Todos estamos presenciando el
trágico conflicto armado en Ucrania. El miedo, la violencia y la pérdida de
la vida humana ciertamente no le agrada a Dios, que valora
profundamente cada vida humana.
Los invito a que se unan a mí en oración por las personas de Ucrania, que
ahora enfrentan una grave amenaza a su seguridad y su libertad por
invasores rusos. Puede que estemos tentados a pensar que esto está
muy lejos de nosotros, que no nos afecta. Pero como una vez nos enseñó
el Reverendo Martin Luther King, Jr., una violación de la dignidad humana
en un lugar se convierte en una amenaza a la dignidad humana en todo
lugar. Nuestros hermanos y hermanas ucranianos se unen a nosotros
como parte del Cuerpo de Cristo, así que asumimos sus heridas y
sufrimientos en solidaridad con ellos en este momento de oscuridad.
Oremos también por todos aquellos en puestos de poder, que tengan una
conversión en sus corazones que los lleve a respetar la dignidad de cada
vida y dejar atrás actos de guerra y violencia en su toma de decisiones.
El Santo Padre nos ha llamado a ayunar y orar por la paz en Ucrania al
comenzar nuestra jornada Cuaresmal este Miércoles de Ceniza, el 2 de
marzo. El impacto de la guerra en Ucrania ya ha creado grandes
necesidades para aquellos que están sufriendo en este conflicto. En los
días venideros busquen oportunidades en su parroquia para contribuir a
los esfuerzos de ayuda que ya están tomando lugar en Ucrania.
Gracias por sus oraciones y por su compasión en este tiempo peligroso en
nuestro mundo. Que el espíritu misericordioso y amoroso de Nuestro
Señor Jesucristo ilumine el camino hacia la paz.
En el Amor de Cristo,
Obispo Alberto Rojas