May 21, 2021

Bishop Rojas message to the diocesan community on COVID-19 vaccination

Coat of Arms

Brothers and Sisters in Christ,

Peace and well-being to you as we enter this time of Pentecost, the moment when our Church went “public” with the saving message of Our Lord Jesus Christ. We are beginning to resume more public activities as the impacts of the COVID-19 pandemic lessen in our Diocese. We give thanks to God for this as He continues to walk with us and guide us in what has been a difficult journey. View PDF: Bilingual

The widespread distribution of the COVID-19 vaccine is a key to our effort to protect our communities from the virus and return to normal life. In that spirit, many of our parishes have opened their doors to serve as vaccination sites and we will continue to do so.

I want to take this moment to clarify the position of our Diocese on the moral suitability of the different COVID-19 vaccines that are being given in our two counties, and specifically at our parishes. As we have previously stated publicly, information provided by the Vatican states that the vaccines developed by Pfizer and by Moderna do not utilize cell lines that originate from fetal tissue of an aborted baby for the design, development or production of the vaccine. The Johnson & Johnson vaccine, on the other hand, is morally problematic because aborted fetal tissues were used in its production. Therefore, we have informed our partners at both the Riverside County and San Bernardino County departments of public health that we will not distribute the Johnson & Johnson vaccine at any of our parish sites. We will continue this practice, utilizing only Moderna and Pfizer vaccines, as we expand vaccination clinics at our parishes during the next six months.

At the same time, we support the position of U.S. Bishops’ committees on Doctrine, and Pro-Life Activities that if the Moderna or Pfizer vaccines are not available, it is morally permissible for a person to receive the Johnson & Johnson vaccine as a means of protecting their life and health.

As Pope Francis recently stated before, himself, receiving the vaccine, “it is an ethical choice because you are gambling with your health, with your life, but you are also gambling with the lives of others.” Let us heed the Holy Father’s words and protect ourselves, our loved ones and our communities by receiving the COVID-19 vaccine as soon as possible.

Let us also continue to pray for each other and support those most impacted by this pandemic. We ask the intercession of our Blessed Mother Mary in this time of need.

May God bless you.
Most Reverend Alberto Rojas
Diocese of San Bernardino

 

Hermanos y Hermanas en Cristo,

Paz y bienestar esté con ustedes al entrar en este tiempo de Pentecostés, el momento cuando nuestra Iglesia hizo público el mensaje salvador de Nuestro Señor Jesucristo. Estamos comenzando a retomar más actividades públicas ya que los impactos de la pandemia del COVID-19 van disminuyendo en nuestra Diócesis. Le damos gracias a Dios que sigue caminando con nosotros y guiándonos en lo que ha sido una jornada difícil.

La amplia distribución de la vacuna contra el COVID-19 es clave en nuestro esfuerzo por proteger a nuestras comunidades del virus y volver a la vida normal. En este espíritu, varias de nuestras parroquias han abierto sus puertas para servir como sitios de vacunación y continuarán sirviendo de esta manera.
Quiero tomar este momento para aclarar la posición de nuestra Diócesis sobre la aceptabilidad moral de las diferentes vacunas del COVID-19 que se están distribuyendo en nuestros dos condados, y específicamente en nuestras parroquias. Como previamente hemos dicho públicamente, la información proporcionada por el Vaticano indica que las vacunas desarrolladas por Pfizer y por Moderna no utilizan líneas celulares que tiene su origen en tejidos fetales de bebes abortados para el diseño, desarrollo o producción de la vacuna. Sin embargo, la vacuna de Johnson y Johnson es moralmente problemática porque sí se utilizaron tejidos de fetos abortados en su producción. Por lo tanto, le hemos informado a nuestros socios comunitarios en los departamentos de salud pública tanto en el Condado de Riverside y de San Bernardino que no estaremos distribuyendo la vacuna de Johnson y Johnson en ningunos de nuestros sitios parroquiales. Continuaremos con esta práctica, utilizando solamente las vacunas de Moderna y de Pfizer, mientras continuamos expandiendo nuestras clínicas de vacunación en nuestras parroquias los siguiente seis meses.

Al mismo tiempo, apoyamos la posición de los comités de los Obispos de los estados unidos sobre la Doctrina y las Actividades Provida que, si las vacunas de Moderna y Pfizer no están disponibles, es moralmente permitido que una persona reciba la vacuna de Johnson y Johnson como una medida para proteger su vida y su salud.

Como dijo recientemente el Papa Francisco antes de recibir la vacuna, “es una decisión ética porque estas
jugando con tu salud, y con tu vida, pero también estas jugando con las vidas de los demás.” Prestemos atención a las palabras del Santo Padre y protejámonos, protejamos a nuestros seres queridos y a nuestras comunidades al recibir la vacuna contra el COVID-19 lo más pronto posible.

Sigamos orando el uno por el otro y apoyando aquellos más afectados por esta pandemia. Pedimos la intercesión de nuestra Santísima Madre Maria en este tiempo de necesidad.

Que Dios los bendiga.
Obispo Alberto Rojas
Diócesis de San Bernardino

How can we help you?